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Camino de ninguna parte

El sentido en el que se orientan los seres vivos dentro o alrededor de un espacio físico, y les permite desplazarse de un sitio a otro responde a una metodología ampliamente desarrollada desde los años 60. Esta metodología tiene su fundamento en un campo multidisciplinar y muy amplio conocido como “psicología medioambiental”. Es tan simple como conseguir que el ser humano y su entorno interactúen solucionando la información que debe contener cada espacio.

¿Quién no se ha perdido en un hospital, centro comercial, un parking o simplemente en una calle? Un reciente estudio aporta que en España más de un 75% de la población no entiende o confunde las señales y la información en la vía pública.

Las autoridades públicas y entidades privadas deberían entender que un sistema de señalización no sólo debe responder a criterios racionales como precio o calidad. Todo proyecto debería incluir una certificación de WAYFINDING.

En el siglo XXI  debe ser una obligación facilitar la vida al ciudadano, que su entorno sea amigable y que le informe claramente cómo desplazarse correctamente, cómo llegar a un sitio y cómo salir de él. El ser humano no puede asimilar el mismo tipo de información dependiendo de cada circunstancia, por lo tanto no es válida la misma señalización para todo. Si tienes prisa o tienes tiempo para asimilar la información, si eres peatón o conductor, si presentas alguna minusvalía física, si es una zona de tránsito o comercial. Todo esto debe ser estudiado al detalle para que la relación del individuo con la arquitectura y el urbanismo sea lo más complementaria posible.

Para completar esta información: psicología espacial, wayfinding, adrian frutiger (creador de la tipografía del aeropuerto Charles de Gaulle).