Un hombre convertido en marca

Se acercan las elecciones americanas y la lluvia constante de información a la que nos han sometido durante esta campaña tocará a su fin. Sin duda alguna algo tienen estas elecciones que han seducido a medio mundo, indiferentemente del resultado que se obtenga el 4 de noviembre.

Como profesionales del diseño, lo que no hemos podido dejar pasar por alto es el trabajo tan minucioso, exigente y excelente que se hace con los candidatos. Pero en uno de ellos se ha llegado a un punto más en la evolución de la creación de imagen política, y es el haber convertido a un hombre en una marca.

El trabajo de imagen en torno a la figura de Barak Obama es sin duda alguna único en su especie, sobre todo por la anticipación que se está teniendo en torno a esta figura, que ya es un icono sin haber conseguido nada memorable previamente. Además de sus asesores de imagen y sus asesores de campaña, el candidato demócrata se ha rodeado de participaciones, colaboraciones e implicaciones de artistas, diseñadores y publicistas que han dotado a su campaña de un aire de sofisticación muy por encima al trabajo de los republicanos, con Joe de Plommer como pobre contrapartida.

El cuidado en la fotografía del candidato (que muy bien supo retratar The Times), usar la tipografía Gotham de tipografía oficial de la campaña (tipografía de los diseñadores Hoefler & Frere Jones) y miles de pequeños detalles que le otorgan una base muy sólida y bien hilvanada.

Convertir en icono o incluso casi en una rock star a un mero candidato significa convertirlo en ganador, al menos para la opinión del público, otra cosa muy dist0.inta es que gane, pero un camino muy importante lleva de ventaja.

Muy interesante el artículo escrito en la web de la fundición digital de tipografías Font Shop, con un artículo expresamente dedicado a este tema y profundamente recomendable, leerlo aqui.

Crisis de identidad

Una identidad sólida y una gestión de diseño coherente como medidas contra la crisis.
En épocas de controversias comerciales, el consumidor final se vuelve más selectivo, comparativo y controla mucho más la compra compulsiva. Este comportamiento compromete fundamentalmente a la calidad del mensaje comercial: a la imágen de producto y al marketing. Es decir, se vuelve cada vez más exigente en el mercado competitivo tanto de la identidad de marca como en la de producto: mensajes claros, ofertas directas, responsabilidad de marca, una identidad reconocible y trasladable, modos de consumir y fidelización del consumidor son las características y métodos de actuación que definen al nuevo target.

De donde vienen las ideas

La actualidad es una carrera vertiginosa por adelantarse a un acontecimiento. Tal es la velocidad en la que circulan las ideas que para aquellos que se encuentran en posiciones creativas en la empresa necesitan encontrar focos y filtros informativos que orienten o despierten sobre este tipo de iniciativas. Un medio impreso característico del siglo XX en el que se han buscado estos focos son las revistas. Un medio rápido, periódico, fácilmente consumible, actual y efímero.

Desde su inicios, revistas como Harper´s Bazaar, Vogue, Scientist, Life, The New Yorker… han marcado las orientaciones en diversos mundos profesionales (desde estilos de vida a análisis de mercado, desde el tratamiento de la actualidad hasta hábitos de compra, …).

Hoy no es para menos, y algunos buenos ejemplos son The New York Magazine (respecto a la actualidad periodística), Colors (respecto a la fotografía y opinión), IDN (respecto a la publicidad y tendencias visuales), Creative Review (respecto al diseño) o Good Magazine (respecto a tendencias de consumo). No es de extrañar que estos nuevos vórtices de la creatividad hayan dado un salto cualitativo al ofrecer en la red un servicio de inmediatez creativa, los blogs. Y es que el mero concepto de información que está construyendo la estructura de los blogs es una tendencia prácticamente instaurada de cómo es hoy día el consumo de la información.

La verdad de la tipografía

tipografia gotham

La fundición digital de Jonathan Hoefler y Tobias Frere-Jones es quizás una de las más interesantes propuestas de diseño tipográfico desde que se fundó en 1989.

Entre sus tipografías más selectas se encuentran algunas obras de arte como Archer, Chronicle, la archiconocida Whitney y la gran Gotham.

El "saber hacer" de estos tipógrafos facilita enormemente el trabajo de cualqueir diseñador, ya sea con fines editoriales o de desarrollo de identidad corporativa, y refuerzan una idea, cada vez más interiorizada por el mercado, que la diferenciación a partir de una tipografía de calidad y con personalidad, es cada vez más importante en todos los sectores de consumo: packaging, branding, señalética, identidad, diseño editorial, infografía…

No es casualidad que estas tipografías se hayan terminado convirtiendo en estandartes y emblemas en publicaciones como en El Economista y Cinco Días (España) The Independent of Sunday (Reino Unido), en el rediseño del nuevo The Times (Reino Unido). Todos ellos han puesto en sus maquetas estas tipografías, y todos estos diarios se reconocen por su diseño y por su trabajo. No sólo es casualidad.